Una empresa de mantenimiento debe cuidar la formación de su
personal como un objetivo estratégico, ya que incide en el valor más preciado
de una empresa: sus recursos humanos. Esa formación debe por un lado asegurar
que el personal que se incorpora conoce su trabajo; pero por otro, debe
asegurar que el personal en la plantilla se desarrolla, conoce y aplica las
mejores técnicas en su campo. Por desgracia, no todas las empresas de
mantenimiento dan la misma importancia a la formación de su personal.
Ventajas e inconvenientes de
realizar acciones formativas
Casi todos los que tienen una responsabilidad en el
mantenimiento de una planta industrial son conscientes de la importancia de la
formación para la mejora del desempeño en puestos técnicos. Pero, ¿qué ventajas
tiene dedicar el tiempo y los recursos necesarios a la formación del personal?
Sin duda, numerosas e importantes:
- Se puede afrontar la alta rotación que sufren a menudo los
departamentos y las empresas que ofrecen servicios de mantenimiento con mejores
garantías. Es posible, si se estructura del modo adecuado, tener personal formado
en cantera, con un coste bajo para la empresa, para tener una respuesta rápida
en caso de rotación no deseada.
- Mejora y complementa la política retributiva
- Los periodos de formación inicial de personal de nueva
incorporación pueden acortarse enormemente
- Facilita la promoción interna del personal. Con la creación de
planes de carrera personalizados es posible tener en puestos de mando a
personal conocido que ha demostrado ya su fidelidad a la empresa
- Se fideliza la plantilla
- Un personal mejor formado es un personal mucho más eficaz en su
trabajo
- La empresa es más atractiva para los candidatos a incorporarse,
pues éstos valoran muy positivamente la posibilidad de recibir formación
continua. La empresa que ofrece formación a sus técnicos de mantenimiento se
asegura atraer, retener y motivar el talento
Una empresa de mantenimiento debe cuidar la formación de su
personal como un objetivo estratégico, ya que incide en el valor más preciado
de una empresa: sus recursos humanos. Esa formación debe por un lado asegurar
que el personal que se incorpora conoce su trabajo; pero por otro, debe
asegurar que el personal en la plantilla se desarrolla, conoce y aplica las
mejores técnicas en su campo. Por desgracia, no todas las empresas de
mantenimiento dan la
misma importancia a la formación de su personal.
- Se
disminuye el riesgo de accidente
¿Y cuáles son los inconvenientes de organizar acciones formativas para
los técnicos? Pues no muchas: en algún caso se favorece la rotación de
personal, pues el personal bien formado puede tener más movilidad laboral;
cuesta dinero; pérdida de horas útiles de trabajo para dedicarlas a formación;
y hay que organizarla.
No es necesario un análisis profundo para darse cuenta de que la
organización de formación tiene más ventajas que inconvenientes, a pesar de que
la tendencia general no se encamina hacia el fomento de las acciones formativas
y de otorgar al departamento de formación de una empresa un papel preponderante.