Este
método estudia las ondas de sonido de baja frecuencia producidas por los equipos
que no son perceptibles por el oído humano.
Ultrasonido pasivo: Es producido por
mecanismos rotantes, fugas de fluido, pérdidas de vacío, y arcos eléctricos.
Pudiéndose detectarlo mediante la tecnología apropiada.

El Ultrasonido permite:
Detección de fricción
en maquinas rotativas.
Detección de fallas y/o fugas en válvulas.
Detección de fugas de fluidos.
Pérdidas de vacío.
Detección de "arco eléctrico".
Verificación de la integridad de juntas de recintos estancos.
Erosión.
Corrosión.
Pérdida
de material cerámico en álabes o en placas aislantes.
Roces
entre álabes fijos y móviles.
Decoloraciones
en álabes del compresor, por alta temperatura.
Pérdidas
de material de los álabes del compresor que se depositan en los álabes de
turbina o en la cámara.
Deformaciones.
Piezas
sueltas o mal fijadas, sobre todo de material aislante.
Fracturas
y agrietamiento en álabes, sobre todo en la parte inferior que los fija al
rotor.
Marcas
de sobretemperatura en álabes.
Obstrucción
de orificios de refrigeración.
Daños por impactos provocados por objetos extraños (FOD, Foreign object
damages).
Se
denomina Ultrasonido Pasivo
a la tecnología que permite captar el ultrasonido producido por diversas
fuentes.
El
sonido cuya frecuencia está por encima del rango de captación del oído humano
(20-a-20.000 Hertz) se considera ultrasonido. Casi todas las fricciones
mecánicas, arcos eléctricos y fugas de presión o vacío producen ultrasonido en
un rango aproximado a los 40 Khz Frecuencia con características muy
aprovechables en el Mantenimiento Predictivo, puesto que las ondas sonoras son
de corta longitud atenuándose rápidamente sin producir rebotes. Por esta razón,
el ruido ambiental por más intenso que sea, no interfiere en la detección del
ultrasonido. Además, la alta direccionalidad del ultrasonido en 40 Khz. permite
con rapidez y precisión la ubicación de la falla.
La
aplicación del análisis por ultrasonido se hace indispensable especialmente en
la detección de fallas existentes en equipos rotantes que giran a velocidades
inferiores a las 300 RPM, donde la técnica de medición de vibraciones se
transforma en un procedimiento ineficiente.
De
modo que la medición de ultrasonido es en ocasiones complementaria con la
medición de vibraciones, que se utiliza eficientemente sobre equipos rotantes
que giran a velocidades superiores a las 300 RPM.
Al
igual que en el resto del mundo industrializado, la actividad industrial en
nuestro País tiene la imperiosa necesidad de lograr el perfil competitivo que
le permita insertarse en la economía globalizada. En consecuencia, toda
tecnología orientada al ahorro de energía y/o mano de obra es de especial
interés para cualquier Empresa.