FASE 2: DETERMINACIÓN DE FALLOS FUNCIONALES Y FALLOS TÉCNICOS
Por: Santiago García Garrido
Director Técnico de RENOVETEC
Un fallo es la incapacidad de un ítem para cumplir alguna de sus funciones. Por
ello decíamos en el apartado anterior que sí realizamos correctamente el listado
de funciones, es muy fácil determinar los fallos: tendremos un posible fallo por
cada función que tenga el item (sistema, subsistema o equipo) y no se
cumpla
Puede ser conveniente hacer una distinción entre fallos
funcionales y fallos técnicos. Definiremos como fallo funcional aquel fallo que
impide al sistema en su conjunto cumplir su función principal. Naturalmente, son
los más importantes. Veamos un ejemplo.
Un sistema de refrigeración, para
cumplir su función, necesita cumplir una serie de especificaciones. Las más
importantes son: caudal de agua de refrigeración, temperatura, presión y
composición química.
Un fallo funcional del sistema de refrigeración
puede ser:
Caudal insuficiente de agua de
refrigeración
Será un fallo funcional porque con caudal insuficiente
es imposible que el sistema de refrigeración pueda cumplir su función, que es
refrigerar. La planta probablemente parará o verá disminuida su capacidad por
este motivo.
Los fallos técnicos afectan tanto a sistemas como a
subsistemas o equipos. Un fallo técnico es aquel que, no impidiendo al sistema
cumplir su función, supone un funcionamiento anormal de una parte de
éste.
Estos fallos, aunque de una importancia menor que los fallos
funcionales, suponen funcionamientos anormales que pueden tener como
consecuencia una degradación acelerada del equipo y acabar convirtiéndose en
fallos funcionales del sistema.
La fuentes de información para determinar
los fallos (y los modos de fallo que veremos en el apartado siguiente) son muy
diversas. Entre las principales podemos citar las siguientes: consulta al
histórico de averías, consultas al personal de mantenimiento y de producción y
estudio de los diagramas lógicos y funcionales de la planta.
Histórico de averías
El histórico de averías es una fuente
de información valiosísima a la hora de determinar los fallos potenciales de una
instalación. El estudio del comportamiento de una instalación, equipo o sistema
a través de los documentos en los que se registran las averías e incidencias que
pueda haber sufrido en el pasado nos aporta una información esencial para la
identificación de fallos.
En algunas plantas no existe un archivo
histórico de averías suficientemente fiable, un archivo en el que se hayan
registrado de forma sistemática cada una de las averías que haya tenido cada
equipo en un periodo determinado. Pero con algo de imaginación, siempre es
posible buscar una fuente que nos permita estudiar el historial del
equipo:
- Estudio de los partes de trabajo, de averías, etc. Agrupando
los partes de trabajo por equipos es posible deducir las incidencias que han
afectado a la máquina en un periodo determinado
- Facturas de repuesto. Es
laborioso, pero en caso de necesitarse, puede recurrirse al departamento de
contabilidad para que facilite las facturas del material consumido en
mantenimiento en un periodo determinado (preferiblemente largo, 5 años por
ejemplo). De esta información es posible deducir las incidencias que han podido
afectar al equipo que se estudia
- Diarios de incidencias. El personal a
turnos utiliza en ocasiones diarios en los que refleja los incidentes sufridos,
como medio para comunicárselos al turno siguiente. Del estudio de estos diarios
también es posible obtener información sobre averías e incidentes en los
equipos.
En otras plantas, la experiencia acumulada todavía es pequeña.
Hay que recordar que las plantas industrial suponen el empleo de una tecnología
relativamente nueva, y es posible que la planta objeto de estudio lleve poco
tiempo en servicio.
Personal de mantenimiento
Siempre es conveniente conversar con
cada uno de los miembros que componen la plantilla, para que den su opinión
sobre los incidentes más habituales y las formas de evitarlos. Esta consulta
ayudará, además, a que el personal de mantenimiento se implique en el RCM. Como
veremos en el apartado correspondiente, la falta de implicación del personal de
mantenimiento será una dificultad para su puesta en marcha del plan de
mantenimiento resultante.
Personal de producción
Igual que en el apartado anterior, la
consulta al personal de producción nos ayudará a identificar los fallos que más
interfieren con la operación de la planta.
Diagramas lógicos y diagramas funcionales
Estos diagramas
suelen contener información valiosa, incluso fundamental, para determinar las
causas que pueden hacer que un equipo o un sistema se detengan o se disparen sus
alarmas. Los equipos suelen estar protegidos contra determinados fallos, bien
mostrando una alarma como aviso del funcionamiento incorrecto, bien
deteniéndolos o impidiendo que se pongan en marcha si no se cumplen determinadas
condiciones. El estudio de la lógica implementada en el sistema de control puede
indicarnos posibles problemas que pudiera tener la instalación.